El transporte público atraviesa uno de sus peores momentos en mucho tiempo. Desde el 1° de abril, más de 104 líneas de colectivos de jurisdicción nacional que circulan en el AMBA comenzaron a reducir sus frecuencias como consecuencia de un conflicto que tiene dos caras: el desborde en el precio del gasoil y el atraso en el pago de los subsidios estatales. El municipio de Tigre, con una red de transporte que conecta decenas de barrios con la Ciudad de Buenos Aires y el resto del conurbano norte, es uno de los más afectados.
El litro de gasoil pasó de $1.555 en diciembre a más de $2.150 en la actualidad, un incremento que el Estado no reconoció en la estructura de costos de las empresas. A eso se suma que algunas petroleras como Shell y Axion no están entregando combustible porque no tienen un precio fijo acordado. El resultado es concreto y visible: menos colectivos en la calle, más gente esperando en las paradas y demoras que en algunos puntos superan la hora.
En el norte del conurbano, la empresa Atlántida, responsable de la línea 57, ya redujo un 30% sus servicios, afectando a pasajeros de localidades como Pilar, San Miguel, Moreno, General Rodríguez y Luján. Las líneas que operan en San Isidro y Vicente López también funcionan con servicio recortado tras una paralización total registrada el jueves y viernes de la semana pasada.
Lo que hay que saber sobre este miércoles y lo que viene
La situación de este miércoles 8 de abril mezcla dos problemas distintos que conviene entender por separado. Por un lado, hoy es el cuarto día hábil del mes, la fecha en que los choferes cobran sus sueldos. El gremio UTA emitió un comunicado advirtiendo que, si los salarios no se acreditan, habrá “abstención de tareas”.
Por el otro, sigue vigente la reducción de frecuencias por el problema del gasoil. Según el propio Marcelo Pasciuto, Director de la Cámara de Transporte CETUBA, los servicios de este miércoles funcionarán, aunque con frecuencia de sábado en las líneas nacionales y algunas provinciales, dependiendo de cuánto combustible tenga cada empresa. Recordemos que Pasciuto también es director de DOTA, grupo al que pertenece la linea 60, crucial en el transporte tigrense.
La Secretaría de Transporte confirmó que este miércoles se transferirán los subsidios de Nación a las empresas, aunque desde el sector advierten que el monto prometido, unos 9 millones por colectivo, no alcanza para cubrir todo lo adeudado. Pasciuto fue claro: el sector arrastra deuda del último cuatrimestre de 2025 más febrero, marzo y el adelanto de abril. Con ese panorama, la baja de frecuencias no se levantará de inmediato aunque llegue una parte del dinero.
El jueves habrá una reunión entre las empresas y el Gobierno nacional para intentar destrabar el conflicto. Ese encuentro será clave para definir si la crisis escala hacia una paralización más severa o empieza a encontrar una salida. Mientras tanto, quienes dependen del transporte público en Tigre y el resto del conurbano norte deberán seguir ajustando sus tiempos y planificando con más margen, al menos hasta que haya novedades concretas.
Estos son los comunicados de la Unión Tranviarios Automotor:

