Desde antes de las cinco de la mañana, decenas de vecinos de Los Troncos del Talar se ubican en la puerta del centro de salud del barrio, ubicado en General Escalada 589 con la esperanza de conseguir uno de los 30 turnos que se entregan por día. La escena se repite cada lunes y jueves, únicos días en que la salita otorga números, y expone una vez más la falta de planificación sanitaria en el municipio de Tigre.
Turnos limitados y horarios que no se cumplen
El sistema de asignación de turnos en la salita de Los Troncos del Talar es, según los propios vecinos, insuficiente y desorganizado. Los números se reparten solo dos días a la semana y en cantidad reducida: apenas 30 turnos diarios para atender a toda la demanda del barrio. Quienes quieren asegurarse un lugar deben llegar antes de las siete y media de la mañana, aunque muchos optan por hacer fila desde la madrugada para no quedar afuera.
El problema no termina ahí. Vecinas que esperaron desde las 4:30 relataron que el centro de salud abre tarde y que, en más de una ocasión, recién pasadas las ocho de la mañana informan que el día de entrega de turnos fue modificado sin previo aviso. La falta de un cartel informativo o de cualquier canal de comunicación oficial obliga a las familias, entre ellas personas con bebés, niños pequeños y adultos mayores, a esperar horas al aire libre para enterarse de que el trámite no se puede realizar.
Un reclamo que crece en las redes sobre la salita
La bronca vecinal se trasladó a las redes sociales, donde distintos usuarios calificaron la situación como inadmisible. Los reclamos apuntan directamente a la gestión municipal y señalan que el problema excede lo organizativo: hablan de abandono y de falta de sensibilidad hacia la salud de la comunidad.
Según estos testimonios, mientras los vecinos piden soluciones, los delegados evitan hacerse cargo y los concejales alineados con el intendente Julio Zamora prefieren mirar para otro lado. La crítica es clara: la salud pública no puede depender de quién soporta más horas de espera, quién llega primero en la oscuridad o quién tiene tiempo disponible para perder una mañana entera haciendo fila.
Discurso de modernización, realidad de desorganización
El contraste entre el discurso oficial y la experiencia cotidiana de los vecinos es uno de los ejes centrales del reclamo. El Municipio de Tigre suele presentarse públicamente como un distrito moderno, cercano al vecino y con gestión eficiente. Sin embargo, la realidad en Los Troncos del Talar muestra otra cara: desidia, ausencia de planificación y respuestas concretas que no llegan.
Los vecinos remarcan además el maltrato que reciben en el propio centro de salud, donde aseguran que la atención es impuntual y que muchas veces no reciben explicaciones sobre los cambios de horarios o de días de entrega de turnos. Un sistema de turnero accesible y ordenado, señalan, no debería ser un privilegio sino la base mínima de cualquier servicio de salud pública.
El reclamo vecinal deja una pregunta abierta para las autoridades locales: ¿cuánto más tiene que esperar la comunidad de El Talar para que el municipio de Tigre ponga en marcha un sistema de turnos digno y transparente en la salita de Los Troncos? Para los vecinos, la salud es un derecho que no debería convertirse en una carrera de resistencia contra la propia administración pública.
