El Honorable Concejo Deliberante de Tigre aprobó una ordenanza que permite seguir avanzando con desarrollos inmobiliarios en altura dentro del distrito. La iniciativa contó con el respaldo de 18 concejales vinculados al espacio del intendente Julio Zamora y a La Libertad Avanza, mientras que el bloque de Fuerza Tigre fue el único que votó en contra.
Desde ese espacio opositor, encabezado por Sebastián Rovira, cuestionaron el resultado de la votación y denunciaron la existencia de un entendimiento político que, según señalaron, habilita proyectos sin una planificación integral. Además, remarcaron que la medida va en contra del reclamo de vecinos que lograron una cautelar judicial vigente, la cual impide nuevas habilitaciones hasta tanto se discuta una normativa más amplia.
Durante el debate, Rovira sostuvo que, más allá del resultado dentro del recinto, el oficialismo perdió respaldo social. En ese sentido, planteó que la decisión se tomó de espaldas a la ciudadanía y bajo una lógica que ya no cuenta con el mismo margen de discrecionalidad.
Uno de los aspectos que generó mayor controversia fue el artículo 17 de la ordenanza. Allí se establece que los expedientes iniciados hasta el 4 de noviembre continuarán bajo la normativa anterior. Para Fuerza Tigre, este punto debilita el alcance de la nueva regulación, ya que permitiría que proyectos ya iniciados —incluso sin permisos definitivos ni instancias de participación pública— sigan su curso sin revisión.
Desde la oposición advirtieron que no existe información clara sobre la cantidad ni el alcance de esos expedientes, lo que implica, según indicaron, tomar decisiones sin datos precisos. También alertaron que esta cláusula podría facilitar el avance de grandes emprendimientos sin controles adecuados, consolidando un esquema de crecimiento urbano desordenado.
La sesión se desarrolló en un contexto de creciente inquietud vecinal por el impacto de los desarrollos inmobiliarios en cuestiones como la infraestructura, el tránsito y los servicios públicos. En ese marco, desde Fuerza Tigre insistieron en que la cautelar impulsada por vecinos evidencia la falta de consenso social en torno a este tipo de políticas.
Por último, el bloque opositor aclaró que no rechaza el crecimiento de la ciudad, pero sí cuestiona que se lleve adelante sin criterios claros, estudios previos ni instancias de participación ciudadana. Según plantearon, el desarrollo urbano debe pensarse a largo plazo y con una visión integral.
