lun. Abr 13th, 2026

La Justicia ordenó un operativo en el exclusivo barrio privado del partido de Tigre, en el que secuestraron dispositivos electrónicos clave para la investigación. La médica vinculada al caso estaba presente durante el procedimiento.

La investigación que sacudió al mundo médico porteño tuvo esta semana un capítulo local: un doble comando integrado por la Sub DDI de Tigre y la Policía bonaerense en una casa del country Santa Bárbara, en el partido de Tigre, en el marco de la causa que investiga la muerte del anestesista Alejandro Zalazar y el presunto desvío de drogas hospitalarias para uso recreativo, el escándalo conocido como “Propofest”.

El operativo, que se realizó de manera simultánea con otro en un departamento en la avenida Santa Fe de la Ciudad de Buenos Aires, fue ordenado por el fiscal Eduardo Cubría con intervención del juez Santiago Bignone. En ambos procedimientos se secuestraron un teléfono celular y un iPad, dispositivos que serán peritados para su incorporación como material probatorio a la investigación.

La dueña de casa: “Tati” Leclercq

La vivienda del country Santa Bárbara pertenece a Chantal Leclercq, conocida como “Tati”, residente de tercer año en el Hospital Rivadavia, señalada como el nexo entre distintos actores del circuito que se investiga. Leclercq, presente en el lugar, colaboró con el procedimiento.

Uno de los puntos críticos que analiza el fiscal Eduardo Cubría junto al juez Santiago Bignone es la manipulación de los dispositivos electrónicos hallados en la escena. Un testigo declaró haber visto a Leclercq manipular el teléfono celular de Zalazar cuando aún estaban dentro del departamento.

Casi al mismo tiempo que se conocían los resultados del allanamiento en Santa Bárbara, se supo que Leclercq y su amiga íntima, la también médica Delfina “Fini” Lanusse, llegaron al departamento de Zalazar junto con la hermana del anestesiólogo después de la muerte.

Tati” Leclercq y “Fini” Lanusse, las principales implicadas en el caso

En ninguno de los dos domicilios allanados se encontraron ampollas o viales con fármacos de uso hospitalario.

El caso que conmocionó al ambiente médico

El expediente tiene su origen en la muerte de Alejandro Zalazar, anestesiólogo del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez, hallado muerto dentro de su departamento del barrio porteño de Palermo el 20 de febrero pasado. La Policía lo encontró con una vía conectada en el pie derecho y en el lugar se secuestraron medicamentos anestésicos que posteriormente fueron trazados hasta el Hospital Italiano de Buenos Aires.

Alejandro Zalazar falleció en su departamento a causa de sobredosis con propofol y fentanilo

La causa del fallecimiento fue una sobredosis de propofol y fentanilo, dos fármacos de uso anestésico intravenoso. Estas sustancias no se consiguen en farmacias y son de uso exclusivo en entornos hospitalarios, lo que abrió la pregunta sobre cómo llegaron al domicilio del médico.

El punto de origen identificado es el Hospital Italiano, desde donde el propofol y otras drogas de uso intrahospitalario habrían salido del circuito médico regular para ser trasladadas a al menos dos viviendas particulares.

Los imputados principales y el procesamiento

La Justicia procesó al anestesista Hernán Boveri y a la exresidente Delfina Lanusse por el delito de administración fraudulenta. El juez Javier Sarmiento dispuso además un embargo millonario y la prohibición de salida del país para ambos imputados, quienes continuarán en libertad mientras avance el proceso judicial.

En paralelo, otra causa penal tiene como blanco a Boveri y a Lanusse, investigados por organizar encuentros privados donde se consumían estas drogas, en lo que el ambiente médico comenzó a llamar “propofest”.

El rol de Leclercq y la conexión con Tigre

La figura de Leclercq apareció en el expediente luego de ser mencionada como presunta intermediaria entre Zalazar y Delfina “Fini” Lanusse, una de las principales involucradas en la investigación por el robo de propofol en el Hospital Italiano.

Su nombre tomó relevancia en el caso tras ser señalada como la intermediaria entre Zalazar y Lanusse. La Asociación de Anestesia reveló al Ministerio Público Fiscal información sobre una reunión en marzo, en la que Leclercq contó que conocía a Lanusse, con quien mantenía una relación de cercanía por haber coincidido en espacios académicos en la Universidad Austral y laborales.

Ahora, el análisis del contenido de los dispositivos secuestrados durante los allanamientos podría aportar datos sobre comunicaciones, vínculos y movimientos previos al fallecimiento de Zalazar o relacionados con el circuito de consumo de anestésicos que se investiga. El country Santa Bárbara de Tigre quedó así inscripto en el mapa judicial de uno de los casos más resonantes del año en el ámbito de la salud argentina.

La causa continúa su curso con pericias toxicológicas pendientes y el análisis forense de los dispositivos incautados como próximos pasos determinantes.

La investigación tramita en dos expedientes separados: la causa por muerte dudosa de Zalazar, en el Juzgado N°60, y la causa por robo de fármacos, en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°29.

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