jue. Mar 5th, 2026

En pleno corazón del Partido de Tigre, rodeada de árboles, lago y aire puro, se esconde la propiedad que el reconocido actor Facundo Arana y la modelo María Susini eligieron para criar a sus tres hijos: India, Yaco y Moro. Lejos del ruido porteño y de los flashes mediáticos, la familia apostó por un estilo de vida campestre, en armonía con el entorno natural que caracteriza a nuestra región.

La vivienda se despliega sobre un terreno de varias hectáreas y adopta una estética rústica en la que la madera domina pisos, techos y mobiliario. Las grandes aberturas permiten que la luz natural inunde cada ambiente, borrando los límites entre el adentro y el afuera. El resultado es un hogar cálido, sin excesos, donde cada rincón parece pensado para vivir con sencillez y comodidad.

El parque es uno de los grandes protagonistas de la propiedad. Amplio, verde y poblado de vegetación nativa, se convierte en el espacio donde transcurre buena parte de la vida familiar. Allí María Susini suele practicar yoga y meditación con vista al lago, aprovechando la calma que solo el paisaje de Tigre puede ofrecer.

Una casa con diversidad de actividades

Uno de los aspectos más llamativos del lugar es su diversidad animal. En la propiedad conviven perros, gatos, conejos, patos, caballos, cerdos, ovejas y hasta una llamita que se ha convertido en la vedette del lugar. Hay incluso un establo especialmente acondicionado para los caballos, donde los chicos aprenden a relacionarse con estos animales desde pequeños.

La huerta es otro símbolo del modo de vida que eligió esta familia. Con dedicación cotidiana, cultivan verduras y hierbas que luego llegan directamente a la mesa. Esta práctica no solo promueve una alimentación más saludable y sustentable, sino que también transmite a los hijos el valor del trabajo con la tierra y el contacto directo con lo natural.

En el interior de la casa, uno de los ambientes más especiales es el cuarto de arte. Revestido en madera, el espacio reúne instrumentos musicales, lienzos, acrílicos, pinceles y un atril listo para recibir nuevas obras. Es el refugio creativo de la familia, donde la expresión artística forma parte de la rutina diaria.

Aunque Arana y Susini ya no están en pareja, la casa sigue siendo el hogar de sus hijos y un testimonio vivo del proyecto de vida que construyeron juntos en estas tierras. Una apuesta por lo simple, lo natural y lo genuino, en uno de los rincones más hermosos del delta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *