Las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) anunciaron una reducción en la frecuencia de los servicios a raíz del fuerte aumento en el precio del combustible. Además, denunciaron “la falta de reconocimiento de ese incremento por parte de las autoridades”.
Este recorte en el servicio de transporte regirá a partir de este miércoles 1º de abril y alcanzará a líneas de jurisdicción nacional y provincial, impactando tanto en recorridos que conectan a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el conurbano bonaerense como en otros servicios del territorio de la provincia.
La medida fue anunciada por la Cámara de Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTPBA), la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano (CEUTUPBA), la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA). “Lamentamos los inconvenientes ocasionados y solicitamos comprensión de los usuarios” expresaron las empresas a través de un comunicado e indicaron que de extenderse este situación la continuidad del servicio estará “en serio riesgo”.
Esta decisión impacta a miles de usuarios del sistema de transporte que deben viajar desde distintas áreas del conurbano hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y viceversa. Los vecinos de Tigre no son una excepción y sufrirán también las consecuencias de esta medida, teniendo que alargar los tiempos de espera y viaje para trasladarse a sus puestos de trabajo o para cualquier otra actividad.
Esperas más largas y viajes más caros
La decisión tomada por las cámaras empresariales se da en conjunto con el incremento del cuadro tarifario de colectivos en el AMBA a partir del mismo 1 de abril. Así, el boleto mínimo (entre 0 y 3 kilómetros) en las líneas que circulan en el conurbano bonaerense pasará de costar $832,57 a $871,30. Para el tramo de 3 a 6 kilómetros el boleto pasará de $927,48 a $970,63; el tramo de 6 a 12 kilómetros ajustará de $998,93 a $1.045,40; y para viajes de 12 a 27 kilómetros el boleto tendrá el valor de $1.120,24.
De este modo los usuarios se ven afectados al utilizar el transporte público, que no sólo pagarán cada vez más caro sino que también se suma la reducción de las frecuencias, aumentando los tiempos de espera y la cantidad de personas en cada unidad que circula.
