En una nueva demostración de que la memoria por los hechos ocurridos durante la última dictadura cívico-militar sigue viva, se llevó adelante la señalización de otro espacio como sitio de memoria. Se trata del canal de San Fernando que conecta con la localidad de Tigre, en la plaza ubicada en Av. del Libertador y Colón.
La iniciativa, impulsada por la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de zona norte, contó con el acompañamiento tanto del Municipio de San Fernando como del gobierno provincial mediante el Ministerio de Justicia y DDHH bonaerense. Además, estuvieron presentes diversas organizaciones de Derechos Humanos de distintas localidades como la Comisión por los Derechos Humanos de Trenque Lauquen, la Asociación de ex Detenidos-Desaparecidos, el Partido Comunista de Vicente Lopez, la Comisión de Derechos Humanos de Tigre, entre otras.
La jornada, signada por la emoción y el recuerdo de los desaparecidos, contó también con la presencia de familiares de las víctimas y vecinos que se acercaron a acompañar esta señalización y contar sus historias. Así lo demuestra el testimonio que dio a Tigre News Ángel, vecino de San Fernando que fue secuestrado en la Ex-ESMA: “Me parece importante que se recuerde esta fecha por los desaparecidos y lo que ocurrió en la dictadura. Yo de alguna manera estoy vinculado con la lucha porque participé en esa época y estuve también secuestrado en la ESMA y en la Isla del Silencio. Esto representa que el pueblo argentino tiene memoria y que no olvida lo ocurrido. Que es capaz de luchar y recuperar el destino por el que siempre luchamos”.

En un mediodía soleado, alrededor de 200 personas se hicieron presentes en este acto para señalizar este espacio que fue protagonista de las atrocidades cometidas por el régimen dictatorial. En dicho cruce fueron hallados tambores rellenos de cemento que contenían restos de cuerpos de personas desaparecidas. Luego de una gran investigación del Equipo Argentino de Antropología Forense, pudo determinarse que dichos restos pertenecían al circuito represivo del Centro Clandestino de Detención Automotores Orletti. Se trataban de restos de Ricardo Gayá, Alberto Mechoso, Ana María Pérez, Mercedes Verón, Dardo Zelarayán, Gustavo Gayá y Marcelo Gelman.
Luego del descubrimiento de la placa que señala lo ocurrido en el cruce, la jornada continuó con las palabras de distintos oradores, desde miembros de la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de zona norte, autoridades municipales y provinciales, referentes de la lucha por los Derechos Humanos y familiares de desaparecidos. En este encuentro que mezcló la sensación de emoción y esperanza en el futuro, conmovieron las palabras Macarena Gelman, hija de Marcelo Gelman, quien fue desaparecido el 24 de agosto de 1976: “Cuando me preguntaron si quería hablar no lo dudé, pero después cuando empecé a pensar qué era lo que iba a decir me saltaron un montón de pensamientos, algunos recuerdos y otros recuerdos adquiridos gracias a la valentía por ejemplo de Jose Luis. Él fue el último en hablar con mi mamá y también la última persona que conozco que habló con mi papá y su testimonio se convirtió en mi recuerdo” expresó emocionada.
También brindó unas palabras Pablo Llonto, abogado en causas por crímenes de lesa humanidad, quien con su típica valntía y compromiso con la causa llenó de emoción y esperanza por que se conozca la verdad de lo ocurrido. Al expresar que la causa Orletti sigue en movimiento, Llonto dio cuenta de la fortaleza del movimiento de Derechos Humanos y del compromiso para que todos los responsables tengan su juicio justo: “Los juicios van a seguir, pese a Milei, pese a Villarruel y pese a la mierda de esa casta de derecha. Vamos a cantar muy fuerte en las plazas y en los tribunales `Como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar´”.
Se trata de una nueva iniciativa para mantener viva la memoria de lo ocurrido durante la última dictadura para que no vuelva a ocurrir. Así como las que se llevaron a cabo en distintos lugares del país, esta señalización resulta fundamental para que se sepa que allí donde hoy hay una hermosa plaza a metros del cruce, hace 50 años ocurría uno de los hechos más trágicos de nuestra historia. Con un tono enérgico para seguir manteniendo la lucha, Llonto volvió a reafirmar el compromiso para que se sepa todo y se condene a los responsables: “Vamos a dar pelea nosotros, ustedes y los que vienen para encontrar a cada uno de los 30.000. Pero además vamos a encontrar uno por uno a cada uno de los genocidas, se van a sentar en el banquillo y van a tener el juicio que no le dieron a nuestros compañeros. Por eso cada vez más fuerte vamos a gritar MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA”.
