Los residuos de las obras son un factor importante para toda la actividad, y la falta de lugares para disponer y descargarlos generan grandes inconvenientes tanto para los vecinos como para quienes deben realizar esta tarea. Esta problemática está atravesando el sector en el partido de Tigre.
Según Blas Pierotti y Andrea Vaccarezza, representantes de la Cámara Argentina de Terminados de Obra (CATO), este problema se evidencia en Tigre debido a la falta de un espacio habilitado para la disposición de residuos. Este conflicto lleva, según comentaron, al menos cuatro años y está vinculado con la ausencia de un predio en el cual descargar los residuos sólidos generados por las obras.
Además, Pierotti y Vaccarezza reclamaron una solución estructural que permita sostener la actividad. “Históricamente el trabajo que realizamos nunca tuvo un lugar donde poder descargar los residuos que se generan en las obras que el mismo municipio aprueba”, expresaron. Este reclamo implica la responsabilidad directa del municipio ya que se trata de una actividad regulada por el mismo, siendo quien aprueba las obras.
El sistema actual tiene limitaciones operativas, ya que la alternativa utilizada que implica trasladar los residuos a plantas de disposición final es inviable para los camiones que se utilizan en dicho servicio. Por este motivo, proponen la creación de una planta de transferencia que permita centralizar la descarga y facilitar el tratamiento de materiales.
Según indicaron, en Tigre existen al menos 40 empresas que se dedican a este rubro, realizando aproximadamente 300 trabajos por día y empleando a más de 140 familias. Este motivo impacta directamente tanto en los costos operativos como en la viabilidad del servicio en general, siendo necesaria una solución por parte del municipio a este rubro tan importante para el empleo local.
