lun. Jun 29th, 2026

Una madre de Don Torcuato recurrió al Hospital Oftalmológico Ramón Carrillo de Tigre para conseguir un turno para su hija, quien necesita atención urgente de la vista. La menor concurrió a un operativo de salud donde los profesionales le indicaron que era imprescindible que la viera un oftalmólogo, ya que los anteojos que tiene no le sirven y está en el secundario.

Sin embargo, al intentar sacar el turno, tanto de forma presencial como por WhatsApp, la respuesta fue la misma: la primera disponibilidad es para el mes de noviembre. Es decir, cinco meses de espera para una consulta calificada como urgente.

Desde el hospital le informaron que los turnos se asignan por disponibilidad de agenda y que la demora es igual ya sea que se gestione de forma presencial o a través del medio digital. En caso de no contar con obra social, la consulta tiene un valor de $16.000 pesos.

La visita al Santa Lucía para conseguir turno y una realidad que afecta a muchos chicos en edad escolar

Ante la falta de turnos en el Carrillo, la madre fue hasta el Hospital Santa Lucía de la Ciudad de Buenos Aires para ver si podía conseguir atención para su hija. La respuesta fue negativa: desde esa institución le dijeron que no le podían dar turno porque el Municipio de Tigre cuenta con su propio hospital oftalmológico, por lo que la atención no les corresponde.

“Una tristeza. Hay un montón de chicos que están en el colegio y necesitan ver, necesitan un diagnóstico. Nadie te da un turno”, expresó la vecina que compartió su caso.

La situación pone en evidencia una problemática que va más allá de un caso puntual: la falta de turnos accesibles y en tiempo y forma para la atención oftalmológica infantil en el distrito, en un contexto donde la salud visual impacta directamente en el rendimiento escolar y la calidad de vida de los chicos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *