El catamarán sanitario del Delta estará fuera de servicio hasta el 7 de agosto, en medio de la alerta por tormentas
En medio de un invierno marcado por lluvias fuera de lo común y el avance del fenómeno El Niño sobre el país, los isleños del Delta deberán pasar varios días sin uno de sus servicios más importantes.
Los vecinos de las islas del Delta deberán enfrentar un nuevo problema en medio de un escenario de creciente inestabilidad climática: el catamarán sanitario estará fuera de servicio hasta el 7 de agosto. La embarcación cumple un rol fundamental para garantizar el acceso a la atención médica de quienes viven en las islas, por lo que su ausencia genera inquietud entre los isleños, que podrían ver aún más dificultado el acceso a un servicio esencial justo en un período marcado por tormentas y crecidas del río.
Un invierno atípico por el avance de El Niño
La preocupación de los isleños no es casual. Buena parte de la inestabilidad climática que atraviesa la región en las últimas semanas es atribuida al avance del fenómeno El Niño sobre la Argentina, que ya provocó jornadas con temperaturas y lluvias atípicas para esta época del año.
Este fenómeno climático, asociado al calentamiento de las aguas del océano Pacífico, suele traducirse en el país en un aumento de las precipitaciones y en la formación de tormentas más frecuentes e intensas durante el invierno, lo que agrava el riesgo de crecidas en las zonas ribereñas como el Delta.
Cuando el río crece, la atención no debería quedar en pausa
Para buena parte de los vecinos del Delta, quedarse sin el catamarán sanitario significa quedar más aislados en el momento en que más lo necesitan. Cuando el río crece y el clima complica la navegación, la posibilidad de acceder a una atención médica de urgencia se vuelve todavía más crítica, lo que abre el interrogante sobre si debería haberse garantizado un servicio alternativo mientras dure la interrupción.
Una alerta por tormentas se suma a la preocupación
El problema se da justo en un contexto de mayor inestabilidad climática para la zona. Distintos pronosticos anticipan la formación de una ciclogénesis sobre el este del país, con un período de mayor inestabilidad previsto entre la tarde de este viernes y la madrugada del sábado. Según estas proyecciones, en sectores del noreste bonaerense los acumulados de lluvia podrían superar los 50 milímetros, con ráfagas de viento fuerte, intensa actividad eléctrica y la posibilidad de caída aislada de granizo.
Ese escenario alimenta la preocupación en el Delta: la combinación de tormentas, posibles crecidas del río y la falta del catamarán sanitario podría dejar a los isleños con menos opciones para trasladarse en caso de una emergencia de salud durante los próximos días.
