La crisis de consumo sigue arrasando. Hasta los espacios para el consumo popular se ven afectados por la caída de las ventas y el poco dinero disponible. Muestra de ello es el Puerto de Frutos, un paseo ubicado a orillas del Rio Luján en el distrito de Tigre.
Allí funciona un paseo histórico donde se nuclean más de 500 locales comerciales. Gastronomía, muebles, artesanías y mucho más se puede encontrar los fines de semana en Tigre. No solamente es un espacio para aprovechar y conseguir productos a precios accesibles, sino que también cientos de comerciantes ven allí una oportunidad.
Pero la situación actual no es nada alentadora: de estos 500 locales, aproximadamente el 10% se encuentra vacío. Esto significa algo inédito en la historia del Puerto de Frutos, ya que muchas veces incluso existió lista de espera para alquilar un puesto.
La caída en el público que visita el paseo es fundamental. Según estimaciones, la afluencia es cercana a la mitad si se la compara con 2023. Este dato exhibe la crisis en el consumo, ya que se resiente en un espacio caracterizado por las oportunidades comerciales tanto para el consumidor como para los emprendedores.
Además, dicho paseo era aprovechado por sectores como los jubilados y docentes, quienes disfrutaban no solamente de productos económicos, sino también de un plan para realizar en familia al aire libre los fines de semana.
En este sentido, el aumento del costo de transporte se torna fundamental. Además de que muchas familias no cuentan con presupuesto para destinar en el propio paseo, la asistencia misma representa un costo elevado. Una familia de cuatro integrantes destina un monto importante si debe utilizar el transporte público y muchas veces desiste de la salida. De este modo, no solamente se evidencia la crisis en el bolsillo, sino la dificultad de los comerciantes para sostenerse incluso en un ámbito destinado al consumo popular.
