Tigre fue el primer distrito de Latinoamérica en incorporar drones para la seguridad pública
Un lanzamiento que marcó un antes y un después
Tigre se convirtió en el primer municipio de Latinoamérica en incorporar una flota de drones destinada a la seguridad pública. La presentación se realizó en 2013, en el Museo de Arte Tigre, donde el entonces intendente Sergio Massa dio a conocer los cuadricópteros junto a una nueva unidad móvil satelital que se articuló con el Centro de Operaciones Tigre (COT), inaugurado meses antes.
Los primeros drones eran fabricados en Holanda y representaban las primeras unidades que ese país autorizaba a exportar hacia la región. Con una autonomía de vuelo de entre 25 minutos y una hora, podían trasladar hasta 2,75 kilos de peso y operar a una distancia de hasta 2.000 metros de la base.
Para qué se usan los drones en la seguridad urbana
Desde su implementación, los usos definidos para estos equipos abarcan la seguridad pública, la asistencia en incendios y defensa civil, el control de obras y construcciones no declaradas, el tránsito vehicular y fluvial, y el control de multitudes en eventos masivos. Los equipos pueden operarse de forma manual, con un piloto en tierra, o de manera programada mediante rutas prefijadas por GPS.

Un modelo que se replicó en otros distritos
La experiencia de Tigre no quedó aislada. Con el tiempo, otros municipios bonaerenses sumaron esquemas similares: la Provincia de Buenos Aires invirtió millones de dólares en una flota de drones para reforzar la seguridad rural en distintos partidos del interior, mientras que Mendoza creó su propia división de Vehículos Aéreos No Tripulados, con pilotos capacitados que asisten en patrullajes, operativos antidrogas y búsquedas de personas.
Más recientemente, La Plata anunció para 2026 un plan de seguridad que también contempla la incorporación de seis drones como parte de su estrategia de videovigilancia.
