vie. May 29th, 2026

Un hecho de extrema gravedad conmocionó a los vecinos de la zona norte del conurbano bonaerense tras la difusión masiva de un video filmado desde el interior de una unidad de la línea 721. Las imágenes, que circularon con rapidez por las redes sociales, muestran a un hombre con discapacidad tendido en el suelo, fuera del colectivo, en condiciones de absoluta vulnerabilidad.

Según los testimonios de los testigos presentes en el momento del incidente, el conflicto tuvo su origen en una discusión entre el chofer y el pasajero relacionada con dificultades para abonar el boleto. La situación escaló hasta que el conductor obligó al hombre a descender del vehículo por la fuerza. En las imágenes se observa al pasajero boca arriba sobre la vereda, en el espacio inmediato a las puertas del colectivo, con agua acumulada alrededor de su cuerpo y expuesto a las bajas temperaturas que caracterizaron esa jornada.

Lo que más indignó a quienes presenciaron el episodio y luego vieron el registro fue la actitud posterior del chofer. El conductor permaneció parado sobre los escalones internos de la unidad, de espaldas al hombre caído, sin prestarle asistencia ni esperar que alguien pudiera ayudarlo. Segundos después cerró las puertas y retomó su recorrido habitual.

Frente al fuerte repudio público, la empresa emitió un comunicado oficial en el que expresó sus “más sinceras disculpas” por lo ocurrido. En el texto, la compañía reconoció que los hechos no reflejan los valores que sostiene desde sus inicios, definidos en torno al respeto, la seguridad y el buen trato hacia cada pasajero. También indicó que ya tomó medidas internas para clarificar la situación y actuar de manera responsable.

Comunicado Oficial de la línea 721 a través de las redes

Sin embargo, el comunicado no fue suficiente para calmar la indignación de los usuarios ni de las organizaciones que trabajan por los derechos de las personas con discapacidad. El episodio volvió a poner en el centro del debate la ausencia de protocolos claros de inclusión y la falta de capacitación del personal de transporte público ante situaciones que involucran a personas con movilidad reducida o en condición de vulnerabilidad.

En el distrito de Tigre, donde la red de transporte interurbano es fundamental para miles de vecinos que no cuentan con movilidad propia, este tipo de hechos generan un impacto directo en la percepción de seguridad y dignidad del servicio. Las denuncias formales ya fueron presentadas, y desde distintos sectores se exige que el caso no quede en una disculpa institucional sino que derive en consecuencias concretas para el conductor involucrado y en una revisión profunda de los estándares de atención al pasajero en toda la línea.

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